
La industria del transporte aéreo de carga en Asia está experimentando una transformación significativa, marcada por un cambio de foco desde el comercio electrónico hacia la creciente demanda vinculada a la infraestructura de inteligencia artificial (IA). Según aerolíneas y empresas de logística, esta nueva dinámica se sustenta en contratos plurianuales para el suministro de chips avanzados, procesadores de memoria y cuantiosas inversiones en centros de datos a nivel global.
Durante la pandemia, el auge en la carga aérea se basó principalmente en la explosión del comercio electrónico transfronterizo, especialmente desde China. Sin embargo, las recientes regulaciones más estrictas sobre importaciones de bajo valor en Estados Unidos y Europa han reducido esta actividad. “El comercio electrónico fue el mayor pilar de crecimiento del transporte aéreo de mercancías, pero eso ya no es así”, señaló Niall van de Wouw, director de transporte aéreo de Xeneta.
Ejemplo destacado es Korean Air Lines, que reportó un aumento del 46% en ingresos por carga en el segundo trimestre, alcanzando 1,070 millones de dólares. Según Jaedong Eum, vicepresidente ejecutivo y encargado del área de carga, la empresa ha visto crecer una demanda sostenida por hardware para IA, como chips y racks de servidores, que ahora lideran su crecimiento en lugar de los envíos de comercio electrónico.
La reevaluación del mapa logístico asiático refleja la concentración de producción de semiconductores en Japón, Corea del Sur y Taiwán, y el surgimiento de centros de fabricación y ensamblaje en Vietnam, Malasia, Tailandia y Singapur. Este escenario ha impulsado a aerolíneas como ANA y China Airlines a adaptar sus rutas y operaciones, mientras centros aeroportuarios como Changi en Singapur reportan incrementos destacados en el manejo de carga relacionada con estos sectores. La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) estima que los productos vinculados con la IA representaron en 2025 el 53.5% del valor total de la carga aérea, aunque solo el 7% del volumen, dado su alto valor y la necesidad de entregas rápidas y seguras para mantener proyectos tecnológicos de punta.



































































































