
Las medidas comerciales implementadas por la administración estadounidense continúan modificando las cadenas de suministro en la industria automotriz, particularmente en la relación con México y Canadá. Ford, por ejemplo, anunció el traslado a Estados Unidos de la fabricación de ciertos modelos Lincoln de lujo, incluyendo el SUV Nautilus, que hasta ahora se producían en China y enfrentaban aranceles elevados del 52.5%. Esta decisión busca responder a las políticas de la administración Trump, reforzando su compromiso con la producción local.
Jim Farley, director ejecutivo de Ford, destacó esta alineación durante una entrevista compartida con el secretario de Comercio de Estados Unidos, Howard Lutnick, destacando que las automotrices apoyan el impulso gubernamental para fortalecer la manufactura nacional. Al mismo tiempo, varios fabricantes se preparan para presentar argumentos ante la administración respecto a cambios en el T-MEC que aumentan las exigencias de contenido estadounidense, con un impacto estimado cercano a 2,000 millones de dólares anuales en costos adicionales.
En cuanto a la demanda, el mercado de vehículos eléctricos mantiene un crecimiento global, impulsado en buena medida por los altos precios de los combustibles derivados de conflictos internacionales. En Europa, las ventas de autos eléctricos e híbridos enchufables registraron aumentos significativos durante julio, en contraste con descensos en Estados Unidos y China. En este último caso, la reducción se explica por una desaceleración general en las ventas de automóviles.
Adicionalmente, China ha aumentado sus exportaciones de camiones eléctricos pesados, conocidos como e-trucks, especialmente hacia regiones de Asia que dependen del petróleo del Medio Oriente y enfrentan incrementos de precios en el combustible. Estos movimientos reflejan cómo la industria automotriz global se está adaptando a nuevas dinámicas geopolíticas y económicas.
Por otro lado, en India, el gobierno reconsidera su política sobre combustibles a base de etanol tras evidencia y preocupaciones del sector automotriz y consumidores sobre la eficiencia y el impacto del combustible E20. En paralelo, continuas negociaciones comerciales buscan ajustar los aranceles impuestos por Estados Unidos a vehículos canadienses para aliviar tensiones en la región.



































































































