
Una coalición formada por la UEFA, la Concacaf y la AFC está considerando organizar competiciones internacionales alternativas que involucren a sus 142 equipos miembros, frente a la posibilidad de boicotear los eventos oficiales de la FIFA hasta que Gianni Infantino deje la presidencia del organismo. Más de un centenar de federaciones nacionales de fútbol participan en estas discusiones, en un contexto de creciente rechazo hacia Infantino desde que se anunció un polémico plan para vender una participación privada de la Copa del Mundo.
Este propósito surgió tras la propuesta, divulgada en julio, de que la FIFA vendiera aproximadamente un 20% de los derechos de la Copa del Mundo por cerca de 20,000 millones de dólares a inversores externos, lo que generó críticas generalizadas por el secretismo y la falta de transparencia en el proceso. La iniciativa fue desechada, pero dejó profundas heridas y cuestionamientos sobre la gestión de Infantino.
Las cartas abiertas emitidas por los líderes de estas confederaciones denuncian que la FIFA ha mantenido “silencio donde debería haber rendición de cuentas” y “distancia donde debería haber transparencia”. La UEFA mantiene su postura de boicot a competencias oficiales y ha perdido la confianza en Infantino; aunque Concacaf y AFC también expresaron su condena, aún no confirmaron su participación en el boicot.
Este enfrentamiento refleja un momento crítico para la FIFA, con múltiples federaciones que anteriormente apoyaban a Infantino retirándole su respaldo. La UEFA, Concacaf y AFC han señalado que la propuesta del plan fue impuesta con “plazos muy ajustados, sin consulta significativa y apresuradamente”, y que la disculpa ofrecida no remedia el daño causado. El futuro de la presidencia de Infantino pende de un hilo mientras la comunidad futbolística explora nuevas alternativas para garantizar la integridad del deporte y la confianza en su gestión.



































































































