
El Gobierno federal apuesta por un sistema de salud accesible para todos los mexicanos a través de la implementación gradual de la Credencial Única de Salud, que sustituirá a los carnets actuales del IMSS e ISSSTE. Este documento permitirá a la población atenderse en cualquier institución pública del país, incluyendo IMSS Bienestar, Pemex y Sedena, independientemente de su derechohabiencia.
El Servicio Universal de Salud busca integrar los recursos y servicios de diversas instituciones para ofrecer atención médica más cercana y eficiente. La credencial estará disponible para todos los ciudadanos con o sin seguridad social, y su despliegue inició en abril de 2026 en diversos estados capitales, con un proceso que concluirá el 1 de enero de 2027, fecha en que entrará en vigor el intercambio progresivo de servicios entre las instituciones.
Para obtener la credencial, los interesados deben acudir a módulos de la Secretaría del Bienestar e ingresar documentación oficial que incluye identificación, comprobante de domicilio, CURP y documentos que acrediten identidad, como acta de nacimiento o documentación migratoria. La credencial física se enviará al domicilio de los solicitantes en un plazo aproximado de seis semanas, y se activará también una versión digital.
Paralelamente, el registro para el IMSS Bienestar continúa vigente para quienes no cuentan con derechos en IMSS, ISSSTE, Sedena o Pemex, ofreciendo atención gratuita en todos los niveles médicos. El sistema universal contempla atención urgente, partos de emergencia, diagnósticos y tratamientos especializados como cáncer o insuficiencia renal, así como vacunación del Plan Universal. La presidenta de México ha subrayado el aumento en demanda de servicios médicos y el avance en la construcción de hospitales bajo este esquema, con la meta de concluir 39 instalaciones operativas durante 2026.



































































































