
A pesar de que figuras como Carlos Slim y los hermanos Torrado Martínez, fundadores y operadores de importantes imperios empresariales en México, han logrado posicionar con éxito varias marcas en el país y en el extranjero, también han experimentado fracasos y dificultades con algunos negocios que no lograron prosperar como se esperaba.
Carlos Slim, a través de Grupo Sanborns, intentó introducir la marca de lujo Saks Fifth Avenue en México en 2007, con tiendas en el Centro Comercial Santa Fe y en Plaza Carso, sin embargo, ambas sucursales cerraron entre 2020 y 2022. Analistas atribuyen este fracaso al limitado mercado nacional para productos de ultralujo, concentrado principalmente en zonas muy específicas de la Ciudad de México, lo que dificultó la expansión de esta firma.
En el sector restaurantero, Alsea, empresa controlada por los hermanos Torrado, también se enfrentó a desafíos. El lanzamiento de la cadena estadounidense de comida asiática Pei Wei Asian Diner en México no tuvo éxito y fue retirada en 2015 tras operar solo dos establecimientos. Además, la empresa ha vendido marcas como El Portón en 2023 como parte de una estrategia para reorganizar y hacer más rentable su portafolio.
Por otro lado, El Puerto de Liverpool, uno de los jugadores más consolidados en el mercado departamental mexicano, tuvo que eliminar la marca Fábricas de Francia en 2018 para reforzar sus tiendas Liverpool y Suburbia, adaptándose así a las preferencias cambiantes de los consumidores y la competencia del sector. Estos ejemplos evidencian que incluso grandes empresarios deben aprender de sus tropiezos y transformar su estrategia para mantener el éxito en mercados dinámicos.



































































































