
Ante la escalada de violencia registrada en Mazatlán, Sinaloa, más de mil 700 efectivos de la Secretaría de Marina han sido enviados al puerto para reforzar la seguridad mediante la Operación Sable. Este despliegue se produce tras varios ataques a fuerzas de seguridad y un operativo que resultó en la detención de 28 personas supuestamente relacionadas con actividades delictivas.
La Marina indicó que sus elementos estarán estratégicamente posicionados tanto en tierra como en zonas costeras para recuperar el control de áreas afectadas por la violencia y desmantelar puntos operativos de grupos criminales. Uno de los objetivos principales es debilitar la infraestructura vinculada con la producción y distribución de drogas en la región.
Entre los detenidos en la localidad de El Roble, al sur de Mazatlán, se aseguraron 15 armas largas, 94 cargadores, miles de cartuchos y chalecos antibalas. Este operativo contó con la colaboración del Ejército, la Guardia Nacional, diversas fiscalías y autoridades locales. Los arrestados y el armamento fueron puestos a disposición de la autoridad federal que inició las investigaciones correspondientes.
La decisión de ampliar la presencia militar responde al aumento de enfrentamientos recientes, que han dejado una cadena de homicidios, desapariciones y agresiones contra fuerzas de seguridad. La Secretaría de Marina señaló que sus acciones respetarán los derechos humanos y el uso proporcional de la fuerza, y solicitó a residentes y turistas mantener la confianza en las instituciones encargadas de la seguridad.



































































































