
La automotriz Nissan ha comenzado a mostrar signos de recuperación financiera bajo la dirección de Iván Espinosa, el primer mexicano en asumir el cargo de CEO de la compañía. Tras un periodo de dificultades que incluyó la caída en los precios de sus acciones, cierre de plantas y reducción de empleos, la empresa reportó utilidades netas de 3,800 millones de yenes en el segundo trimestre fiscal de 2026, junto con un aumento del 9.5% en ingresos, que alcanzaron los 2.6 billones de yenes.
Este avance es resultado de la implementación del plan estratégico Re:Nissan, que busca equilibrar la reducción de costos con una adaptación rápida a las demandas de cada mercado y un enfoque en la rentabilidad, evitando así recurrir a los profundos recortes que caracterizaron la gestión anterior de Carlos Ghosn. Espinosa enfatizó la importancia de fortalecer la resiliencia y competitividad de la empresa, destacando que “Re:Nissan está cobrando impulso con mejoras tangibles en costos y un creciente dinamismo en mercados clave”.
En la región de Norteamérica, las ventas aumentaron un 9.6%, con contribuciones relevantes de modelos como Pathfinder, Frontier y Rogue. Este mercado representa un pilar fundamental en la recuperación gracias a vehículos fabricados localmente, libres de aranceles y con mayores márgenes. Además, la próxima introducción de la Rogue e-POWER híbrida es vista como un paso crucial para ampliar la presencia de Nissan en el segmento híbrido.
Sin embargo, la compañía enfrenta desafíos significativos en China, donde la transición acelerada hacia vehículos de nuevas energías favorece desde fabricantes locales con amplias gamas. Espinosa admitió que la estrategia debe adaptarse a las diferentes regiones dentro del país asiático, dado que “no se puede tener una sola política comercial para todo el país”. La empresa ajustó también a la baja su pronóstico global de ventas anuales a 3.15 millones de unidades, principalmente por la ralentización de la demanda en China. Adicionalmente, la presión de aranceles en Estados Unidos y el aumento en costos de materias primas permanecen como factores que afectan los márgenes operativos.
A pesar de estos retos, el flujo de efectivo libre de Nissan se fortaleció notablemente, superando los 324,000 millones de yenes, lo que respalda la liquidez y viabilidad financiera. La administración mantiene su objetivo de mejorar la rentabilidad a largo plazo enfocándose en la innovación, la segmentación de mercados y el equilibrio entre crecimiento y rentabilidad.



































































































