
Cox Energy ha expresado preocupación ante la reforma energética implementada en 2025 en México, que fortalece a la Comisión Federal de Electricidad (CFE), y que podría restringir el desarrollo de Iberdrola México tras la reciente adquisición de sus activos por parte de la empresa española. En su informe financiero correspondiente al primer semestre de 2026, Cox reveló que está analizando cuidadosamente los posibles impactos de esta reforma en sus operaciones y futuras inversiones, debido a la incertidumbre que aún existe por disposiciones pendientes de definirse.
Esta reforma modificó la Ley del Sector Eléctrico para otorgar a la CFE el control del 54% de la generación eléctrica en el país, dejando el 46% restante al sector privado. Cox recordó que esta regulación podría afectar el mercado tanto a corto como a largo plazo, generando inquietudes respecto a su ejecución y evolución.
La compra de Iberdrola México ha sido un factor clave para Cox, impulsando sus ventas casi un 80%, al pasar de 498 millones de euros en la primera mitad del 2025 a 894 millones en el mismo período de 2026. Durante el último mes de la adquisición, Iberdrola México aportó 401 millones de euros a las ventas del grupo, representando el 45% de sus ingresos totales.
Además, Cox anunció la decisión de que su filial mexicana dejará de cotizar en BME Growth para concentrarse exclusivamente en la Bolsa Institucional de Valores (BIVA), en un movimiento para optimizar su estructura bursátil. La empresa consideró que mantener presencia en dos bolsas era redundante luego de la incorporación al Mercado Continuo de Cox Infrastructure Group, su sociedad matriz.



































































































