
Johnson & Johnson se encuentra nuevamente en el centro de la controversia tras proponer un acuerdo de 5,500 millones de dólares para resolver miles de demandas que alegan que su talco para bebé causó cáncer de ovario. Aunque la farmacéutica sostiene que no hay evidencia científica que pruebe esta relación, la polémica ha reabierto la interrogante sobre quién controla actualmente la compañía.
Fundada en 1886 como un negocio familiar por los hermanos Robert Wood Johnson, James Wood Johnson y Edward Mead Johnson, la farmacéutica inició con la fabricación de suministros médicos estériles inspirados en métodos antisépticos. Desde entonces, evolucionó hasta convertirse en un conglomerado global con presencia en productos de consumo masivo y en sectores farmacéuticos y de dispositivos médicos.
Actualmente, Johnson & Johnson ya no pertenece a la familia fundadora, sino que es una corporación que cotiza en la Bolsa de Nueva York. Su propiedad está distribuida entre numerosos accionistas, destacando grandes fondos de inversión como BlackRock (8.9%), Vanguard Capital Management (6.5%) y State Street Global Advisors (5.5%), quienes administran recursos de inversores institucionales y particulares alrededor del mundo.
En 2023, la empresa escindió su área de productos de consumo bajo una nueva firma llamada Kenvue, que maneja marcas como Listerine, Neutrogena y Johnson’s Baby. Esto permitió a Johnson & Johnson enfocarse en medicamentos innovadores y tecnología médica, áreas en las que busca ampliar sus avances bajo la dirección de su CEO, Joaquin Duato. A pesar de enfrentar unas 76,000 demandas relacionadas con su talco para bebé retirado en 2020, la compañía continúa consolidándose como líder global en el sector salud.



































































































