
México registró un superávit comercial récord de 9,857 millones de dólares en la primera mitad de 2026, reportando un incremento significativo en sus exportaciones, principalmente hacia Estados Unidos, su principal socio comercial. Este éxito en la balanza comercial, sin embargo, podría desencadenar medidas arancelarias adicionales desde Estados Unidos.
Tras la reciente tercera ronda de negociaciones bilaterales para la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), el gobierno mexicano espera un anuncio próximo de Estados Unidos sobre una nueva lista de aranceles que se aplicaría en agosto, en respuesta al superávit comercial mexicano. Marcelo Ebrard, secretario de Economía, indicó que aunque no se anticipa un golpe inmediato, es necesario comprender el nuevo sistema arancelario para determinar la posición preferencial de México.
Estados Unidos inició en marzo de 2026 una investigación bajo la Sección 301 de su Ley de Comercio, enfocada en el exceso estructural de capacidad y producción en sectores manufactureros de varios países, entre ellos México. Esta medida busca proteger los esfuerzos de reindustrialización y la relocalización de cadenas de suministro en zonas nacionales. Los sectores afectados incluyen aluminio, automóviles, baterías, electrónica, maquinaria, plásticos, robótica, semiconductores, acero y equipos de transporte.
En medio del diálogo para la revisión del T-MEC, México celebra un superávit comercial alcanzado por primera vez en décadas, con un valor acumulado de exportaciones superior a 389,000 millones de dólares en seis meses. No obstante, continúan las negociaciones con Estados Unidos, centradas en cuestiones como las reglas de origen y medidas comerciales que podrían influir en las decisiones de inversión y la dinámica de las cadenas productivas en la región.



































































































