
México se prepara para finalizar las rondas de negociación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) con acuerdos definidos antes de concluir septiembre u octubre, centrándose en temas clave como la industria automotriz, el acero, el aluminio y la gestión de aranceles. Luis Rosendo Gutiérrez, subsecretario de Comercio Exterior de la Secretaría de Economía, adelantó que la cuarta ronda de diálogo será decisiva para reafirmar la posición competitiva de México frente a sus principales competidores internacionales como Japón, Corea, China y Alemania.
En entrevista destacó la importancia de mantener la ventaja relativa que el país posee en este nuevo contexto global, ya que la competencia se intensifica en varios sectores estratégicos. Asimismo, subrayó que la administración liderada por la presidenta Claudia Sheinbaum busca conservar los beneficios arancelarios preferenciales para proteger las exportaciones mexicanas, especialmente frente a los nuevos gravámenes del 10% y 12.5% que el gobierno de Estados Unidos impuso recientemente a varios socios comerciales.
Gracias al acuerdo vigente del T-MEC, el 85% de las exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos permanecen libres de aranceles, una ventaja competitiva significativa que se espera preservar con la conclusión exitosa de las negociaciones. “Estamos concentrados en mantener el 85% de nuestras exportaciones con arancel cero y lograr mejores tratos preferenciales para las principales industrias, que son la automotriz y el acero”, afirmó Gutiérrez.
De manera paralela, se discuten medidas para proteger al mercado nacional de tarifas adicionales relacionadas con la sobreproducción, ante posibles anuncios de nuevos aranceles por parte de Estados Unidos en los próximos meses. Las cifras oficiales reflejan un incremento del 25% interanual en las exportaciones mexicanas durante el primer semestre de 2026 y un superávit comercial en niveles no registrados en 35 años, alcanzando los 10,000 millones de dólares, resultado atribuido en buena parte a la ventaja arancelaria que favorece la competitividad de los productos mexicanos en Estados Unidos.



































































































