
Carlos Slim, reconocido empresario mexicano, consolidó desde 2019 una participación estratégica del 33.27% en Miniso México a través de Grupo Sanborns, una de sus filiales. Aunque no es propietario total de la cadena, esta inversión le ha aportado beneficios crecientes tras un inicio desafiante marcado por pérdidas y el impacto de la pandemia de COVID-19.
Miniso, cadena china que ofrece productos de diseño accesibles, irrumpió en el mercado mexicano en 2016 y rápidamente ganó terreno. La apuesta de Grupo Carso reflejó la confianza en el crecimiento del comercio minorista especializado en México. Durante los primeros años, de 2019 a 2021, la inversión acumuló pérdidas por 486.3 millones de pesos, debido principalmente a la expansión acelerada y el cierre temporal de tiendas por la pandemia.
El punto de inflexión ocurrió en 2022, cuando la empresa comenzó a reportar utilidades que se han mantenido en aumento: 92.1 millones de pesos en 2022, 271.7 millones en 2023, y una estimación de 349.8 millones para 2025. En conjunto, desde la adquisición, Miniso ha generado ganancias acumuladas superiores a los 563 millones de pesos para Grupo Carso, incrementando el valor contable de la inversión a 1,389.1 millones al cierre de 2025.
Aunque Grupo Carso no controla la operación diaria de Miniso, su participación le permite influir en decisiones estratégicas. Miniso mantiene un modelo de negocios independiente basado en tiendas especializadas y franquicias, lo que ha favorecido su expansión y consolidación en el mercado mexicano, beneficiando a ambos socios.



































































































