
Australia enfrenta un déficit en su fuerza laboral que impulsa la búsqueda de profesionales de otros países, entre ellos México, para cubrir puestos que la población local no puede satisfacer. El interés por estudiar en Australia ha incrementado, mostrando una cifra récord de 3,979 estudiantes mexicanos en 2025, quienes además tienen la oportunidad de trabajar durante sus estudios y tras graduarse.
El país oceánico destaca sectores con alta demanda de profesionales como tecnología de la información, ingeniería, salud, educación y cuidado de adultos mayores. Sin embargo, aunque estudiar en Australia abre puertas para acceder a estas áreas, no garantiza la residencia permanente ni el empleo automático, pues se requieren cumplir con evaluaciones y requisitos migratorios específicos.
La comisionada de Comercio e Inversiones para Australia en México, Gabrielle Hall, señala que la inmigración es fundamental para su economía debido a la escasez de talento local. Además, señala que la posibilidad para estudiantes extranjeros de combinar estudios y trabajo, adquirir experiencia en inglés y formarse en industrias estratégicas es un elemento atractivo frente a Estados Unidos y Canadá.
Pese a los altos costos de vida y la distancia geográfica, las facilidades para trabajar hasta 48 horas a la quincena durante el periodo académico y sin límite en vacaciones contribuyen a apoyar a los estudiantes. Asimismo, existen opciones de financiamiento, incluso convenios con organismos mexicanos que facilitan el acceso a instituciones australianas. Quienes decidan quedarse después de graduarse pueden optar por visas temporales y potencialmente migratorias, siempre que cumplan los criterios vigentes de evaluación profesional, idioma y patrocinio laboral.



































































































