
La designación de Keiko Fujimori como presidenta de Perú ha generado ya una reacción inicial favorable en los mercados, que ahora centran su atención en las próximas decisiones del nuevo gobierno. Durante los primeros cien días, analistas financieros y actores del sector privado estarán atentos a la conformación del gabinete, las políticas económicas iniciales y, en particular, a la continuidad del Banco Central de Reserva (BCR) bajo la dirección de Julio Velarde.
Velarde, quien pronto cumplirá 20 años al mando del BCR, ha sido invitado y aceptado continuar en su cargo por cinco años más, un hecho que para los mercados representa estabilidad macroeconómica y un signo de continuidad en la gestión financiera del país. Además, el nombramiento de Elmer Cuba como ministro de Economía y Finanzas también fue recibido con expectativas positivas, dada su experiencia en organismos relevantes como el BCR e Indecopi.
Más allá de la política interna, los mercados estarán vigilando el manejo fiscal y el gasto público, especialmente en un contexto donde la inversión y las exportaciones de cobre, un pilar fundamental para la economía peruana, podrían verse impactados por cambios regulatorios o señales hacia el sector privado. Además, un posible fenómeno climático de El Niño, considerado uno de los riesgos externos más importantes, podría demandar un incremento en gasto de emergencia y afectar el tipo de cambio y la inflación.
Expertos coinciden en que el mercado ya incorporó el resultado electoral en sus precios, por lo que la variable decisiva será la capacidad del gobierno para llevar a cabo su agenda, en especial temas sensibles como la seguridad ciudadana que afecta la actividad económica. La consolidación de la confianza de inversionistas dependerá de la estabilidad política y económica que se proyecte en los próximos meses.



































































































