
La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) enfrentó una controversia tras realizar en 2026 su primer examen de ingreso completamente virtual para licenciatura. Este proceso estuvo apoyado por la empresa mexicana Territorium Life, contratada para brindar infraestructura tecnológica, software de supervisión y herramientas para asegurar la identidad y el comportamiento de los aspirantes durante la evaluación.
Territorium Life es una compañía especializada en evaluación digital y certificación en línea, con más de una década de experiencia y presencia en México, América Latina y Estados Unidos, atendiendo a más de 12 millones de usuarios. Los fundadores y directivos clave son Guillermo Elizondo (CEO), Gerardo Saenz (CTO), Doris Gaitan (COO), Julie Murphy (Vicepresidenta de Operaciones en EE.UU.) y Eric Stoller (Vicepresidente de Marketing).
En marzo de 2026, la Dirección General de Administración Escolar de la UNAM asignó a Territorium Life un contrato por un monto mínimo de 40.7 millones y hasta 101.7 millones de pesos para gestionar la plataforma digital del examen, mediante adjudicación directa por ser la única empresa nacional capaz de manejar más de 30,000 exámenes simultáneos y hasta 100,000 evaluaciones en un día.
El sistema implementado usaba evaluación digital supervisada, con mecanismos para verificar la identidad del sustentante y detectar irregularidades como suplantación, uso de dispositivos no autorizados o asistencia externa. Aunque la tecnología detectaba anomalías, la resolución final de anulación de participaciones correspondía a las autoridades universitarias.
Los resultados del examen mostraron puntajes anómalos en algunas carreras, lo que generó sospechas de fraude y uso indebido de inteligencia artificial, además de denuncias públicas y protestas. En respuesta, la UNAM suspendió inscripciones, canceló algunas participaciones y abrió una investigación interna con una comisión técnica y una denuncia penal ante autoridades.
Actualmente, se evalúa imponer una multa a Territorium Life por fallas en la aplicación, aunque no se ha confirmado ni la sanción definitiva ni la repetición del examen. La revisión del proceso continúa, con la promesa de informar sobre decisiones futuras en cuanto estén listas.



































































































