
El regreso del maximalismo está transformando las decisiones comerciales en la industria de la moda, especialmente en el segmento de joyería y accesorios. Después de años dominados por diseños minimalistas y sobrios, las piezas de gran tamaño, los colores vibrantes y la combinación de materiales vuelven a tomar protagonismo, impulsando a marcas como Coach, Miu Miu y Loewe a incluir elementos llamativos y ornamentales en sus colecciones.
Este cambio responde al desgaste que generó la estética discreta que se generalizó no solo en la moda, sino también en sectores como tecnología, belleza y decoración. La saturación de estilos similares ocasionó un desinterés en consumidores que buscan ahora expresar mayor personalidad y diversidad en sus accesorios.
La empresa mexicana Forchetta, liderada por su fundadora Amai Moreno, ha apostado por ampliar su catálogo, que actualmente supera las 350 piezas, incorporando más de 200 nuevos diseños que reflejan esta tendencia maximalista. La aceptación del público ha sido positiva, principalmente entre mujeres de 30 a 40 años, que buscan recordar la moda colorida y acumulativa de su juventud.
Aunque el maximalismo gana terreno, el minimalismo no desaparecerá, sino que ambos estilos coexistirán. Forchetta apuesta por una oferta que permite combinaciones personalizadas y segmenta sus productos en universos temáticos para facilitar la elección según personalidad y ocasión. Esta diversificación responde a la demanda de consumidores que desean variar su expresión individual sin limitarse a un solo código de estilo.



































































































