
Los precios internacionales del petróleo abrieron al alza, reflejando la creciente tensión entre Estados Unidos e Irán luego de que el gobierno iraní rechazara formalmente una propuesta de paz presentada por EU para resolver el conflicto en Medio Oriente.
El contrato de futuros para entrega en abril del West Texas Intermediate (WTI) registró un aumento del 4.37%, ubicándose en los 94.28 dólares por barril, mientras que el Brent del Mar del Norte incrementó un 5.13%, llegando a 107.46 dólares, ampliando la volatilidad en los mercados energéticos.
La propuesta de Estados Unidos consistía en un plan de 15 puntos enviado directamente al régimen de Mojtaba Jamenei, con el objetivo de desactivar el conflicto armado. Sin embargo, Irán emitió un comunicado negándose a aceptar los términos, lo que llevó al presidente Donald Trump a señalar en redes sociales que Irán debía “tomar en serio las negociaciones” o enfrentaría una intensificación de las acciones militares.
“Los negociadores iraníes son muy diferentes y ‘extraños’. Nos están ‘rogando’ que lleguemos a un acuerdo, lo cual deberían hacer ya que han sido aniquilados militarmente, sin ninguna posibilidad de recuperación, y sin embargo, públicamente afirman que solo están ‘analizando nuestra propuesta’. ¡¡¡ERROR!!!”, expresó Trump.
En paralelo, el gobierno estadounidense anunció planes para aumentar el despliegue militar en el Golfo Pérsico, con miles de tropas aerotransportadas que se sumarían a los contingentes ya en tránsito, buscando presionar a Teherán para que acepte una solución pacífica. Por su parte, Irán mantiene el bloqueo del estratégico estrecho de Ormuz, una ruta clave por donde se transporta cerca del 20% del petróleo mundial, lo que ha provocado pérdidas diarias de aproximadamente 20 millones de barriles, impactando directamente el suministro mundial.
Giovanni Staunovo, analista de UBS, advirtió que “la preocupación actual es una mayor escalada del conflicto y que los flujos a través del estrecho permanezcan restringidos durante más tiempo”. Los recientes ataques iraníes contra infraestructuras energéticas en la región han sido condenados por una coalición de países que se declaran listos para defender su territorio y garantizar la seguridad energética global.
Este aumento de incertidumbre geopolítica influye tanto en los mercados financieros como en los precios del crudo, generando expectativa sobre el posible desarrollo del conflicto y su repercusión en la economía mundial. La situación continúa bajo vigilancia estrecha debido a su potencial impacto en la estabilidad de los mercados y el suministro energético.




































































































