
El presidente de Paraguay, Santiago Peña, anunció un incremento del 5% en el salario mínimo, una decisión que supera la inflación acumulada del 2,4% registrada en los últimos 12 meses. Esta medida entrará en vigor a partir del 1 de julio de 2026 y eleva el salario mínimo a 3.044.000 guaraníes mensuales, equivalentes a aproximadamente 500,12 dólares.
Peña justificó el aumento señalando que es “un número equilibrado y que no pone en riesgo la estabilidad macroeconómica de Paraguay”. La determinación se tomó tras el informe del Consejo Nacional de Salarios Mínimos, instancia conformada por representantes del Gobierno, empleadores y trabajadores, que no logró consensuar un ajuste salarial durante semanas de negociación.
La medida ha generado reacciones encontradas. La senadora Esperanza Martínez enfatizó la importancia de contar con una política salarial basada en criterios técnicos y reglas claras, y criticó que las decisiones en materia de salario mínimo no dependan “del humor del presidente ni de la conveniencia política del momento”.
Paraguay se posiciona como una de las economías latinoamericanas con mayor crecimiento estimado para 2026, con una proyección del 4,4% según el Banco Mundial, solo superada por Guyana. El reajuste salarial se suma en este contexto económico favorable con el objetivo de mejorar el poder adquisitivo de los trabajadores.



































































































