
Infiniti, la marca premium de Nissan, dio a conocer en México la actualización de su SUV de tres filas QX60, iniciativa que forma parte de su reestructuración global. En este proceso, la compañía anunció el cese de producción de los modelos QX50 y QX55, junto con un cambio enfocado en fortalecer la gama de SUVs de mayor tamaño y mayor rentabilidad, principalmente para sus mercados en Estados Unidos y Japón.
Este cambio sucede en un contexto donde Infiniti busca redefinir su identidad de marca tras varios años de dificultades financieras y un declive en ventas. Rodrigo Centeno, presidente de Nissan e Infiniti en México, comentó que la empresa afrontó serios retos económicos que incluso abrieron especulaciones sobre su posible cierre global. “El primer paso fue reconfigurar nuestro modelo operativo para asegurar la sostenibilidad del negocio”, explicó.
La depuración involucra el retiro de los eficientes pero compactos QX50 y QX55, cuya comercialización en México concluirá antes de agosto, para dar lugar a la introducción del QX65, un SUV con diseño de carrocería tipo cupé que llegará próximamente al país como parte de la nueva ofensiva de producto. La actualización del QX60 mantiene el motor V6 de 3.5 litros y presenta mejoras estéticas y en la experiencia sonora, además de conservar su configuración de tres filas para seis o siete pasajeros, dependiendo de la versión.
Esta renovación forma parte de una estrategia integral que contempla también futuros lanzamientos, como un SUV híbrido mediano y un sedán V6 orientado al desempeño. No obstante, la compañía evalúa cuidadosamente qué modelos estarán disponibles en México para evitar solapamientos con la oferta de Nissan y mantener una diferenciación clara entre ambas marcas.
Adicionalmente, Infiniti ha apostado por mejorar la experiencia del cliente con programas exclusivos de mantenimiento y atención posventa para construir una relación cercana con su reducido pero fiel grupo de compradores. En México, la marca ha ampliado su red de concesionarios de nueve a 20 en los últimos años, incluso ante una desaceleración del segmento premium.
Con la renovación del portafolio y una estrategia sólida orientada a la calidad y exclusividad, Infiniti pretende posicionarse como una marca aspiracional que une el lujo japonés con elementos culturales locales, reflejado en campañas que incorporan símbolos como el alebrije para representar su filosofía de diseño.



































































































