
Ecobici continúa su expansión en la Ciudad de México con el objetivo de fortalecer la movilidad sustentable y reducir la huella de carbono generada por el transporte privado. Esta iniciativa, que planea ampliar su cobertura a tres alcaldías más, busca consolidarse como un aliado clave para disminuir el número de viajes en automóvil y las emisiones contaminantes relacionadas.
En 2025, el sistema de bicicletas compartidas registró más de 19.4 millones de trayectos, lo que evitó la liberación de aproximadamente 1,363 toneladas de dióxido de carbono. La Secretaría de Movilidad informó que, entre 2022 y 2025, se han evitado en total más de 3,200 toneladas de este gas contaminante. Estos datos reflejan un impacto positivo en la descarbonización de la ciudad.
Fernanda Rivera, experta en movilidad sostenible y políticas públicas, señala que aunque el transporte público colectivo es fundamental para la reducción de emisiones debido a su alta capacidad, las bicicletas desempeñan un papel complementario esencial. “Sustituyen viajes cortos que de otro modo se harían en automóvil, conectan con el transporte público y amplían las opciones de movilidad activa”, explica.
Además, Rivera destaca la importancia de que el crecimiento de Ecobici esté acompañado de infraestructura adecuada que garantice seguridad, como ciclovías conectadas y seguras. Actualmente, Ecobici opera con 689 estaciones y más de 9,300 bicicletas, y próximamente se sumarán más unidades y ciclos. La ciudad prevé construir 300 kilómetros adicionales de ciclovías entre 2025 y 2030, fortaleciendo así la red para facilitar el uso de la bicicleta en el transporte cotidiano. La especialista subraya que para que esta expansión rindan frutos, el aumento en bicicletas debe ir de la mano con infraestructura diseñada para proteger a los usuarios y fomentar un cambio permanente en los hábitos de movilidad urbanos.



































































































