
En la Ciudad de México, miles de aficionados realizan una peregrinación a la Catedral Metropolitana para venerar la imagen del Niño Jesús adornada con el uniforme oficial de la selección mexicana de fútbol, buscando su bendición para el éxito en la Copa del Mundo. Esta es la primera vez desde 1970 que esta tradición se observa con la imagen colocada en el atrio de la emblemática catedral, que combina estilos barroco y renacentista.
El canónigo Manuel Corral explicó que esta costumbre no está restringida a creyentes mexicanos, pues visitantes de países como Colombia también han acudido a encomendarse al “Niño futbolista” para pedir victoria para sus propias selecciones. La imagen permanecerá visible en el atrio y diversas capillas hasta la conclusión del torneo, siempre vestida con distintas prendas oficiales del equipo nacional.
Esta tradición comenzó en 1970, cuando México acogió por primera vez un Mundial de fútbol, y la imagen fue exhibida en la iglesia de San Miguel Arcángel. Sin embargo, fue interrumpida durante más de cincuenta años debido a críticas. En México es habitual que la figura del Niño Jesús porte atuendos variados según el contexto, como el Niño Doctor o el Santo Niño de Atocha, reflejando distintas devociones populares.
En esta ocasión, el “Niño futbolista” luce una camiseta blanca y pantalón verde, similar al uniforme que el Tri usará en uno de sus partidos en Guadalajara. Aficionados de diversas nacionalidades visitan la catedral para tomarse fotos y solicitar bendiciones, aunque algunas personas expresan inconformidad ante la imagen del Niño Jesús vestido con uniforme deportivo, reflejando sentimientos encontrados sobre esta peculiar representación religiosa.



































































































