
En medio de la polémica generada por las acusaciones de presuntos vínculos con el narcotráfico contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otros políticos, el partido Morena ha reafirmado que en su estructura no existe favoritismo ni impunidad. El gobernador solicitó licencia para separarse temporalmente de su cargo, y el Congreso de Sinaloa designó como gobernadora interina a Yeraldine Bonilla Valverde.
Morena emitió un comunicado donde enfatiza que la solicitud de licencia representa un acto de apertura para permitir que las instancias judiciales investiguen sin presiones externas. El partido destacó que esta medida refleja su compromiso con la justicia, la legalidad y la transparencia, y rechazó que signifique evitar responsabilidades.
“En Morena demostramos con hechos que nadie está por encima de la ley. Aquí no hay amiguismos ni impunidad; lo que hay es un compromiso inquebrantable con la verdad y la justicia”, señaló la agrupación.
Estas declaraciones ocurren en un contexto de alta tensión política, con el VIII Congreso Nacional Extraordinario de Morena llevándose a cabo, donde se prevé la elección de un nuevo dirigente luego de la salida de Luisa María Alcalde. Hasta ahora, Ariadna Montiel, próxima presidenta nacional, no se ha manifestado sobre el caso de Rocha Moya. Mientras tanto, la Fiscalía General de la República confirmó que investiga los señalamientos contra el gobernador y otros funcionarios.



































































































