
El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) estima que más de 508 mil trabajadores varones afiliados al IMSS podrían beneficiarse anualmente si se ampliara la licencia de paternidad en México, buscando fortalecer la equidad en las responsabilidades de cuidado y la participación masculina en la crianza.
Actualmente, la Ley Federal del Trabajo otorga a los padres solo cinco días laborables con goce de sueldo tras el nacimiento o adopción de un hijo, un periodo considerablemente inferior al promedio de los países de la OCDE. La propuesta de ampliar esta licencia pretende igualar las condiciones de cuidado y fomentar una distribución más equilibrada de las tareas familiares.
Sin embargo, la reforma enfrenta limitaciones, pues solo un tercio de los hombres trabaja en la formalidad y cuenta con acceso a seguridad social. Además, no existen datos públicos claros sobre la utilización actual de esta licencia, lo que dificulta evaluar su impacto.
El IMCO sugiere tres modelos para su implementación: el primero propone financiar la licencia a través de seguridad social en lugar de que el empleador absorba todo el costo; el segundo plantea extender la licencia a 15 días con goce de sueldo, acercándose al promedio de la OCDE; y el tercero propone un esquema parental compartido que permita una bolsa de tiempo flexible para las familias, adaptándose a diversos tipos de hogares. Según cálculos, el costo anual del permiso en su modalidad ampliada rondaría entre 1,658 a 4,974 millones de pesos, una inversión del 0.01% a 0.02% del PIB, distribuida entre sector privado, trabajadores y seguridad social.
El fortalecimiento de estos derechos y el mejor registro administrativo constituirían un paso importante hacia políticas de cuidado más incluyentes, con beneficios potenciales para cientos de miles de padres, así como para el bienestar de las familias mexicanas.



































































































