
Dámaso Castro Zaavedra, vicefiscal general de Sinaloa, presentó una solicitud de licencia sin goce de sueldo luego de que autoridades estadounidenses lo vincularan con actividades del crimen organizado. La Fiscalía del Estado indicó que Castro Zaavedra se mostró dispuesto a colaborar con cualquier requerimiento legal enmarcado en el respeto a la ley.
Castro tiene una trayectoria de más de 25 años en el sistema de procuración de justicia, iniciando su carrera en 1998 en la Procuraduría General de Justicia del Estado. Actualmente enfrenta investigaciones por supuestamente recibir alrededor de 11,000 dólares mensuales de “Los Chapitos”, grupo relacionado con el narcotráfico, a cambio de proteger a sus integrantes y alertarlos sobre operaciones policiales.
Este es el tercer funcionario de Sinaloa que solicita licencia tras ser señalado por las autoridades estadounidenses. Además de Dámaso Castro, el gobernador Rubén Rocha Moya y el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, han solicitado licencias mientras se realizan investigaciones por presuntos vínculos con el crimen organizado.
Las acusaciones en contra de estos funcionarios incluyen cargos relacionados con tráfico de drogas, asociación delictuosa y delitos con armas. En caso de ser llevados a juicio en Estados Unidos, enfrentan penas que podrían llegar hasta cadena perpetua o un mínimo obligatorio de 40 años de prisión.



































































































