
Amazon ha revelado su ingreso directo al mercado de la logística con un ambicioso modelo de negocio que ha generado una fuerte reacción en Wall Street. La nueva iniciativa, denominada Amazon Supply Chain Services (ASCS), permitirá a la compañía ofrecer servicios de almacenamiento, carga y distribución a diversos sectores y tipos de empresas, aprovechando su infraestructura global de transporte y almacenamiento.
Tras el anuncio oficial, las acciones de los principales operadores logísticos experimentaron caídas importantes. FedEx retrocedió 9.11%, cerrando en 357.80 dólares; DHL bajó un 8.61%, ubicándose en 27.28 dólares; y UPS registró la mayor pérdida con un descenso de 10.47%, quedando en 96.31 dólares. Aunque posteriormente algunas compañías mostraron leves recuperaciones, estas no fueron suficientes para compensar las pérdidas iniciales.
ASCS pretende ofrecer entregas rápidas en un plazo de dos a cinco días, utilizando la amplia red de Amazon que incluye más de 100 aviones de carga, numerosos almacenes y centros de clasificación extendidos internacionalmente, además de su sistema multimodal por tierra, mar y aire. Este movimiento representa una competencia directa para las empresas tradicionales de logística, con el reto de ganar cuota de mercado mediante precios competitivos y eficiencia.
Este enfoque recuerda la estrategia adoptada en 2006 cuando Amazon lanzó Amazon Web Services (AWS), revolucionando su infraestructura tecnológica y convirtiéndose en el principal proveedor global de servicios en la nube. Con ASCS, Amazon busca replicar este éxito y consolidarse como un actor clave en la industria logística mundial.



































































































