
La construcción en México experimenta un aumento significativo en sus costos debido al alza en los precios del PVC, que en algunos casos supera el 70%, según el Índice de Precios al Productor. Este encarecimiento se debe a una combinación de aranceles, cuotas compensatorias aplicadas a importaciones desde Estados Unidos, y el aumento en el costo de insumos básicos como el etileno y el cloro. Adicionalmente, la limitada disponibilidad de resina plástica ha tensionado el mercado, provocando una escalada en los precios.
Entre los productos más afectados se encuentran las conexiones de PVC, que han registrado incrementos cercanos al 78%, mientras que las conexiones de CPVC han subido entre 7% y 10%. Esta situación ha obligado a las empresas del sector a replantear sus presupuestos y renegociar contratos debido al impacto directo en sus márgenes operativos.
Factores adicionales que presionan los costos incluyen un arancel del 35% sobre la importación de resina de PVC, un aumento en los costos de transporte y energía industrial, así como la influencia de tensiones internacionales sobre el precio del petróleo. Por ejemplo, el costo de tubos de PVC de 4 pulgadas ha pasado de 220 a 342 pesos en menos de un mes, ejemplificando la volatilidad que enfrenta el sector.
Como respuesta a este escenario, ha crecido el interés por alternativas a base de polipropileno random (PPR), como el sistema Tuboplus de Rotoplas, que destaca por su resistencia a la corrosión, vida útil cercana a 50 años, y resistencia a condiciones extremas de temperatura. Este cambio representa un punto de inflexión, donde la estabilidad y eficiencia de los materiales empiezan a ser factores clave en la toma de decisiones, además del costo inmediato.



































































































