
El déficit comercial de Estados Unidos aumentó un 4.4% en marzo, situándose en 60,300 millones de dólares, cifra menor a las estimaciones de analistas, según datos difundidos por el Departamento de Comercio. Este incremento se da porque las importaciones crecieron a un ritmo superior al de las exportaciones durante el mes.
Las importaciones estadounidenses ascendieron a 381,200 millones de dólares en marzo, lo que representa un aumento del 2.3%. Destacó la alza en la compra de automóviles y sus partes, así como en bienes de consumo y suministros industriales. Por su parte, las exportaciones crecieron un 2.0% alcanzando los 320,900 millones de dólares, impulsadas por mayores ventas de petróleo crudo, derivados y productos alimenticios.
El balance comercial se modificó poco después de que el Tribunal Supremo eliminara ciertos aranceles globales que el expresidente Donald Trump había instaurado, aunque el gobierno actual mantuvo otras gravámenes temporales y trabaja en la implementación de medidas impositivas permanentes.
El contexto internacional también influyó en esta dinámica, ya que a finales de febrero ataques militares estadounidenses e israelíes contra Irán provocaron represalias que bloquearon el paso en el estratégico Estrecho de Ormuz, generando un aumento global en los precios del petróleo y afectando el comercio internacional.



































































































