
El tradicional modelo de servicios empaquetados, conocido como triple play, que ofrece televisión de paga, internet y telefonía fija a través de empresas como Totalplay, Izzi, Megacable y Telmex, enfrenta una desaceleración en México. A finales de 2025, este segmento registró una caída del 0.4%, afectado principalmente por la disminución de usuarios en televisión restringida y la migración hacia plataformas de video en streaming. Este fenómeno refleja un cambio estructural en los hábitos de consumo digital, generando una mayor competencia entre proveedores.
Totalplay informó que en el primer trimestre de 2026 predominan más los paquetes dobles (internet y telefonía) sobre los tradicionales triple play, situación que llevó a una reducción del ingreso promedio por usuario (ARPU) del 1.5%, bajando de 597 a 588 pesos. Por su parte, Sky, unidad de televisión satelital de Televisa, evidenció una pérdida de más de 23 mil clientes en los primeros tres meses del año, con una baja del 24.6% en sus ingresos, impactando también el rendimiento de sus servicios empaquetados.
Especialistas señalan que los servicios de telefonía fija y televisión pagada están perdiendo relevancia, desplazados por tecnologías digitales y plataformas on demand. Jesús Romo, analista de GlobalData, destaca que “el internet fijo sigue siendo crucial porque habilita otros usos; el sector aún debe explorar cambios estructurales y mejoras tarifarias en México”. Para Alberto Farca, director del Centro México Digital, el reto para las telecomunicaciones es adaptarse y ampliar su oferta con servicios de mayor valor agregado, ya que la innovación y crecimiento se concentran ahora en plataformas digitales.
En respuesta a estos cambios, las empresas tienen la oportunidad de diversificar sus paquetes incluyendo nuevas soluciones como ciberseguridad, telemedicina, servicios financieros digitales, hogares conectados, almacenamiento en la nube e integración de inteligencia artificial. Asimismo, la flexibilidad en la contratación se vuelve esencial para atender la demanda de usuarios que buscan ajustarse a presupuestos limitados en un contexto inflacionario, seleccionando solo los servicios que realmente desean. La redefinición del rol de las telecomunicaciones en la cadena de valor digital aparece clave para evitar convertirse únicamente en proveedores de conectividad en un mercado competitivo y dinámico.



































































































