
Larry Fink, CEO de BlackRock Inc., vislumbra la creación de una nueva categoría financiera basada en futuros que representen la demanda global de capacidad de cómputo. En un panel de discusión realizado en la Conferencia Global del Instituto Milken en Beverly Hills, Fink puntualizó que la escasez de infraestructura para procesamiento, chips y memoria en Estados Unidos es significativa.
Actualmente, BlackRock gestiona inversiones por decenas de miles de millones de dólares en centros de datos y compañías del sector energético, colaborando con socios como Microsoft, Nvidia y MGX, un vehículo de inversión de los Emiratos Árabes Unidos. Entre las operaciones más relevantes destaca la compra, en conjunto con Global Infrastructure Partners, de Aligned Data Centers por aproximadamente 40.000 millones de dólares, sumado a la adquisición de AES Corp. por 10.700 millones de dólares a través de la alianza con la firma de capital riesgo EQT.
Fink subrayó que, lejos de una burbuja especulativa en inteligencia artificial, la oferta es insuficiente para satisfacer la creciente demanda: “No hay una burbuja de la IA. Existe todo lo contrario. Tenemos escasez de oferta. La demanda está creciendo mucho más rápido de lo que nadie había previsto”. Complementó esta visión Bruce Flatt, CEO de Brookfield Corp., quien afirmó que la transformación económica mundial se está concentrando en los centros de datos, la computación en la nube y la inteligencia artificial. “Durante los próximos 10 años, estaremos recableando la economía mundial”, enfatizó.
Estas declaraciones reflejan la apuesta de grandes inversionistas en un mercado emergente ligado al procesamiento digital, anticipando que la compra y negociación de futuros de cómputo podría convertirse en una fórmula para canalizar inversiones y administrar riesgos en este sector estratégico.



































































































