
La Comisión Federal de Electricidad (CFE) ha emitido una serie de recomendaciones para que los usuarios puedan comprender en detalle su recibo de luz, con el fin de controlar su consumo y evitar cobros excesivos. El recibo proporciona datos esenciales como el número de servicio, nombre del titular, domicilio, periodo de facturación, lectura anterior y actual, y el consumo total en kilowatts-hora (kWh), que determina el monto a pagar.
Una herramienta visual presente en el recibo es una gráfica de colores que indica el nivel de consumo eléctrico: el verde señala un consumo bajo y eficiente, el amarillo un nivel moderado, y el rojo un consumo alto que implica mayor costo y menor apoyo económico. Esta representación busca incentivar el uso responsable de energía, ya que a menor consumo corresponde un mayor subsidio.
Además, los usuarios deben prestar atención a los cambios en su consumo comparado con periodos previos, fechas límite de pago para evitar recargos por reconexión y suspensiones del servicio, así como a los mensajes informativos o avisos incluidos en el documento. Para corregir datos como la dirección o cambiar el nombre del titular, se debe acudir al Centro de Atención a Clientes con la documentación correspondiente.
La CFE también recordó que comenzó a aplicar la tarifa de verano en ciertos estados del norte del país, donde se prevén altas temperaturas, por lo que recomienda ajustar hábitos para optimizar el uso eléctrico. Entre las sugerencias figurán aprovechar la ventilación natural, utilizar iluminación eficiente, calibrar adecuadamente los equipos de enfriamiento y desconectar aparatos eléctricos cuando no estén en uso. El recibo puede revisarse tanto en formato físico como a través de la página web y la aplicación móvil de la CFE, facilitando su consulta en cualquier momento.



































































































