
Entre enero y abril de 2026, las importaciones de productos tecnológicos relacionados con inteligencia artificial y centros de datos procedentes de Taiwán hacia México triplicaron su volumen en comparación con el mismo periodo del año anterior. Empresas relevantes de Taiwan como Wiwynn, Ingrasys, PCE Technology, Pegatron, Foxconn y Quanta Computer, han impulsado este crecimiento que llevó las importaciones a más de 27 mil 403 millones de dólares, según datos del Banco de México.
En el primer cuatrimestre del año, Taiwán se posicionó como el tercer socio comercial de México, superando a la Unión Europea, Reino Unido y países de Centroamérica y el Caribe en la venta de bienes y servicios. Mientras tanto, China se mantuvo como el segundo mayor proveedor con importaciones por 42 mil 851 millones de dólares.
El importante incremento de Taiwán se atribuye principalmente a la fabricación de semiconductores y hardware para centros de datos, impulsada por la creciente construcción de estos centros en Estados Unidos y la guerra comercial iniciada durante la administración de Donald Trump. En 2025, México registró un récord en importaciones taiwanesas por valor de 46 mil millones de dólares, y las perspectivas para este año apuntan a nuevos máximos históricos.
Rafael de la Fuente, economista en jefe de UBS para América Latina, comentó: “México se ha convertido en un eslabón estratégico en la cadena de valor de la inteligencia artificial, al funcionar como plataforma de ensamblaje de componentes tecnológicos que luego se exportan a Estados Unidos bajo el marco del T-MEC”. Este fenómeno ha motivado que la participación de Taiwán en las importaciones tecnológicas mexicanas incremente hasta sostener casi la mitad del mercado, desplazando a China en la provisión de insumos clave para semiconductores y hardware.
Además, este cambio se enmarca en una tendencia donde empresas taiwanesas diversifican su producción más allá de China, especialmente en respuesta a las tensiones comerciales con Estados Unidos, llevando parte de sus operaciones hacia México. La aprobación de la Ley CHIPS en Estados Unidos ha favorecido el crecimiento de una industria de semiconductores y computación avanzada en la región, en la que México juega un papel fundamental gracias a su integración comercial dentro del T-MEC.



































































































