
Porsche presentó en México la versión eléctrica de la SUV Cayenne, que complementará la oferta local junto con las variantes a gasolina y los híbridos enchufables. Camilo San Martín, director general de Porsche México, explicó que la marca no busca sustituir los motores de combustión, sino ofrecer tres motorizaciones para el mismo modelo.
La compañía espera que, en el país, uno de cada tres Cayenne vendidos sea eléctrico, similar al comportamiento que han observado en otros modelos como la Macan. Desde la casa matriz, Porsche confirmó que modelos como el Panamera y el Cayenne seguirán disponibles con motores de combustión e híbridos enchufables “hasta bien entrada la década de 2030”, y que el desarrollo de algunas plataformas eléctricas se reprogramará debido a una menor adopción de vehículos totalmente eléctricos.
En México, la gama Cayenne eléctrica se ofrecerá en tres versiones. La tope de gama, Turbo Electric, declara 1,156 caballos de fuerza y acelera de 0 a 100 km/h en 2.5 segundos; la versión de entrada alcanza ese mismo rango en 4.8 segundos. La autonomía reportada va de 661 a 669 kilómetros por carga y la velocidad máxima entre 230 y 260 km/h según la versión. Dimensiones y capacidad: 4,996 mm de longitud, 1,890 mm de ancho, 1,674 mm de altura; maletero trasero hasta 1,588 litros y frunk de 90 litros.
La oferta de personalización incluye más de 100 tonos para interiores y exteriores y hasta 1.5 millones de combinaciones posibles entre colores y rines. Los precios en México arrancan en 2,194,000 pesos para la versión de entrada y llegan a 2,864,000 pesos para la Turbo Electric. Porsche argumenta que la estrategia flexible busca atender una demanda heterogénea y ampliar su base de clientes mientras la electromovilidad sigue en crecimiento a ritmos distintos según mercados.



































































































