
Los grandes empresarios mexicanos no solo sobresalen por la magnitud de sus riquezas, sino también por las instituciones financieras internacionales y nacionales con las que realizan sus operaciones. Entre los bancos más recurrentes utilizados por estos multimillonarios para llevar a cabo transacciones, inversiones y financiamientos figuran JP Morgan, Goldman Sachs y BBVA.
Carlos Slim Helú, reconocido como el hombre más rico de México con un patrimonio cercano a los 130 mil millones de dólares, mantiene vínculos con diversas entidades financieras destacadas a nivel mundial. Operaciones en mercados extrabursátiles involucran bancos como Inbursa, Banamex, Deutsche Bank, CaixaBank, así como compañías japonesas como Bank of Tokyo, Sumitomo Mitsui y Mizuho, además de BBVA.
Germán Larrea, propietario de Grupo México y considerado el segundo hombre más adinerado del país, conecta sus actividades empresariales con instituciones como JP Morgan, HSBC, Santander, National Australia Bank, y EXIM Bank. Por su parte, Alejandro Baillères, con una fortuna estimada en casi 14 mil millones de dólares, opera en un ecosistema financiero global que incluye a Santander México, Bank of America Merrill Lynch, BNP Paribas, Citibank Nueva York, Morgan Stanley, entre otras.
Aunque la información sobre las transacciones específicas de algunas figuras, como María Asunción Aramburuzabala, es limitada debido a la naturaleza privada de sus empresas, se presume que también interactúan con bancos de primer nivel internacional. En contraste, Grupo Salinas, dirigido por Ricardo Salinas Pliego, menciona que sus contrapartes incluyen instituciones financieras y entidades gubernamentales, pero no revela detalles precisos. En conclusión, bancos como JP Morgan, BBVA, Santander, HSBC, Citibank y Goldman Sachs encabezan la lista de socios financieros predilectos de los multimillonarios mexicanos.



































































































