
Maserati ha presentado recientemente versiones renovadas de sus modelos GranTurismo, GranCabrio y Grecale, en un movimiento previo a un importante día en los mercados de capitales programado para diciembre. Esta jornada será clave para marcar el cambio estratégico del grupo Stellantis, que enfrenta retos con esta icónica marca de lujo.
El CEO de Stellantis, Antonio Filosa, destacó que el objetivo es “fortalecer el futuro de Maserati como una marca puramente de lujo,” lo cual incluye la incorporación de dos nuevos vehículos de gran tamaño. Entre las novedades previstas se encuentra una versión actualizada del SUV Grecale, que llegará al mercado en 2027.
La oferta actual de Maserati incluye el Grecale disponible en versiones gasolina, híbrida y eléctrica, así como el coupé GranTurismo y la versión convertible GranCabrio, ambos con opciones de motor a gasolina y totalmente eléctricos. Complementan la gama el deportivo MCPura y algunas ediciones limitadas. Las nuevas versiones renovadas cuentan con una mayor autonomía para sus vehículos eléctricos y un motor mejorado de seis cilindros con 590 caballos de potencia para los GranTurismo y GranCabrio. Además, todas las variantes del Grecale con motor a gasolina ahora dispondrán de un motor de seis cilindros.
En cuanto a precios, los vehículos Maserati parten desde unos 80,000 euros en Europa y aproximadamente 80,000 dólares en Estados Unidos.
Durante la presentación, Filosa indicó que mantienen conversaciones con dos colaboradores estratégicos que podrían aportar tecnología y desarrollo, aunque no reveló nombres. El director de Maserati, Santo Ficili, destacó la búsqueda de excelencia en aspectos como la arquitectura electrónica y el suministro de piezas críticas, descartando asociaciones con Jaguar Land Rover y Tata Motors, pese a acuerdos recientes de Stellantis con estas compañías en otros mercados.
Filosa también negó rotundamente la venta de Maserati, pese a las dificultades financieras que atraviesa la marca, que el año pasado entregó menos de 8,000 coches y reportó una pérdida operativa ajustada de 198 millones de euros.
Con estos movimientos, Stellantis busca revitalizar Maserati para consolidarla como referente del lujo automotriz en el mercado global.



































































































