
La confianza de los consumidores en Estados Unidos ha caído a niveles récord debido a preocupaciones sobre la inflación y su impacto en las finanzas personales y el poder adquisitivo. De acuerdo con una encuesta preliminar de la Universidad de Michigan, el índice de sentimiento para mayo disminuyó a 48.2 desde 49.8 en abril, abarcando las respuestas del 21 de abril al 4 de mayo.
Los consumidores proyectan un aumento de precios anual del 4.5% para el próximo año, ligeramente inferior al mes anterior, mientras que para un horizonte de cinco a diez años estiman una inflación anual del 3.4%. Sin embargo, el crecimiento en los costos de la gasolina ha reducido el optimismo general. Esta semana, los precios del combustible superaron los 4.50 dólares por galón por primera vez desde julio de 2022, incrementándose en más de un 50% desde el comienzo del conflicto en Irán.
Joanne Hsu, directora de la encuesta, señaló que aproximadamente un tercio de los encuestados mencionaron espontáneamente los precios de la gasolina y cerca del 30% los aranceles, indicando que “los consumidores continúan sintiéndose impactados por las presiones de costos, encabezadas por el incremento de los precios en los surtidores”.
Pese a este panorama, el informe gubernamental sobre empleo en abril mostró que se crearon 115,000 nuevos puestos laborales, superando las expectativas por segundo mes consecutivo. Sin embargo, la percepción de la situación financiera actual de los consumidores cayó al nivel más bajo desde 2009, y las condiciones para realizar compras disminuyeron a mínimos en cinco meses, reflejando la tensión que afecta al gasto, principal motor económico del país.



































































































