
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, informó que la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) envió a Estados Unidos una nota diplomática solicitando evidencias que respalden las acusaciones de narcotráfico contra el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya. En su conferencia matutina del 6 de mayo, Sheinbaum enfatizó la exigencia gubernamental: “¿Qué decimos como Gobierno? Pruebas”.
El gobierno mexicano, a través de la Fiscalía General de la República (FGR), revisó la solicitud de detención provisional con fines de extradición de Rocha y otras nueve personas, pero sostiene que las evidencias presentadas hasta ahora son insuficientes, calificándolas como “notas de dichos de alguien y una página toda testeada con una nota escrita a mano que dice ‘Juanito 30 mil pesos’”.
La administración estadounidense acusó al gobernador de Sinaloa de colaborar en el tráfico de grandes cantidades de narcóticos a cambio de apoyo político y sobornos. En consecuencia, Rocha solicitó licencia temporal como gobernador, aprobada y sustituida por Yeraldine Bonilla, secretaria de Gobierno interina. Sheinbaum reiteró que la petición de licencia queda a criterio del acusado, y que perseguir a los responsables de corrupción es competencia exclusiva de la fiscalía.
Por otra parte, cuestionó las especulaciones sobre que la negativa a entregar al gobernador afectaría el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (T-MEC), calificándolas de infundadas. También se refirió al caso del senador Enrique Insunza, acusado en Estados Unidos pero aún sin solicitar licencia, mencionando que esa decisión es personal y no compete al Ejecutivo. La FGR continúa solicitando documentos y asegurando la confidencialidad para valorar la procedencia de la extradición.



































































































