
Cox llevó a cabo su primera emisión de bonos en el mercado estadounidense, logrando obtener 2,000 millones de dólares. Esta operación forma parte de la estrategia financiera que permitirá consolidar la adquisición de los activos de Iberdrola México, una transacción valorada en cerca de 4,000 millones de dólares. Inicialmente, la emisión estaba prevista por 1,500 millones, pero debido a la alta demanda, se amplió hasta los 2,000 millones.
La colocación se realizó en dos tramos iguales de 1,000 millones de dólares cada uno. El primer tramo tiene un vencimiento a cinco años con un cupón de 7.125%, mientras que el segundo vence en diez años, ofreciendo un cupón de 7.75%. Más de 200 inversionistas institucionales, principalmente de Estados Unidos, participaron en la emisión, demostrando gran interés y confianza en la empresa, que recibió una sobresuscripción superior a cinco veces.
Con la emisión de estos bonos, Cox podrá refinanciar aproximadamente dos tercios del crédito puente de 2,650 millones que utilizó para adquirir Iberdrola México. El resto del financiamiento ya cuenta con respaldo mediante un préstamo a largo plazo con vencimiento cercano a cinco años, otorgado por siete instituciones financieras líderes. Esta restructuración permite a Cox sustituir su financiamiento a corto plazo por una estructura más alineada con su capacidad de generación de flujo de efectivo y estrategia de desapalancamiento.
El portafolio adquirido por Cox incluye una capacidad instalada de 3.9 gigavatios, diversificada en tecnologías y regiones con una vida útil promedio superior a 27 años. Además, incorpora al principal suministrador calificado en México, con una participación de mercado superior al 25%, lo cual fortalece su perfil como utility integrada y aumenta su escala operativa. El presidente ejecutivo, Enrique Riquelme, indicó que esta operación representa un paso decisivo para la compañía y refuerza su posición estratégica en el sector energético mexicano.
Aunque la agencia Fitch Ratings asignó una calificación BBB- con perspectiva estable a los bonos emitidos y a Cox México, destacó riesgos relacionados con la concentración en el mercado local, la regulación eléctrica vigente y la influencia del fortalecimiento de la Comisión Federal de Electricidad, que generan incertidumbre para los actores privados en la industria.



































































































