
La Fórmula 1 prepara el regreso de los motores V8, según informó Mohammed Ben Sulayem, presidente de la Federación Internacional del Automóvil (FIA). Esta vuelta a los tradicionales impulsores de ocho cilindros está programada para 2031, fecha en la que la FIA tendrá la autoridad para implementarlo según el reglamento vigente.
Desde la despedida de los V8 en 2013, tras la victoria de Sebastian Vettel en el Gran Premio de Brasil con un motor Renault, la categoría se encuentra en la era híbrida impulsada por motores de combustión V6 combinados con propulsores eléctricos. En la temporada actual, la potencia se divide por igual entre ambos sistemas, una modificación que ha generado críticas tanto entre pilotos como aficionados.
Ben Sulayem adelantó que se buscará adelantar el retorno del V8 a 2030, para lo cual se requeriría una mayoría calificada entre los fabricantes de motores. Si esta no se alcanza, la regulación de 2031 facultará a la FIA a implementarlo sin necesidad de votos adicionales. Este cambio contemplaría un motor más simple y con un sonido característico, acompañado de una electrificación mínima.
Diversos fabricantes estadounidenses como General Motors y Ford han mostrado interés favorable ante el regreso de los motores V8, alineándose con su tradición y catálogo de vehículos. Mientras tanto, Toto Wolff, director de Mercedes, manifestó apoyo pero advirtió la importancia de mantener un componente eléctrico relevante para conservar la conexión tecnológica con la industria automotriz. Por su parte, Ferrari enfatiza la necesidad de reducir los costos asociados a las actuales unidades de potencia. En conjunto, estos movimientos apuntan a devolver el característico bramido y la simplicidad mecánica que añoran los seguidores de la Fórmula 1.



































































































