
Samsung Electronics Co. se convirtió recientemente en la segunda compañía asiática, después de Taiwan Semiconductor Manufacturing Co. (TSMC), en alcanzar un valor de mercado superior a 1 billón de dólares. Este logro se debe principalmente a la creciente demanda global de chips para inteligencia artificial, un sector en rápido crecimiento que ha elevado considerablemente el precio de sus acciones durante el último año. El aumento en el valor de Samsung y SK Hynix, otro fabricante surcoreano de semiconductores, ha impulsado el mercado bursátil de Corea del Sur, con ambas empresas representando más del 43% del índice Kospi.
Jonathan Fortun, economista del Instituto Internacional de Finanzas, explicó que las firmas líderes del sector combinan activos difíciles de replicar con una demanda intensiva en capital, lo que se traduce en ventajas competitivas sustanciales. En la industria de semiconductores, estas barreras incluyen altos costos de inversión, tecnología avanzada y una creciente necesidad de capacidad computacional estratégica, especialmente para la inteligencia artificial.
A nivel global, el ranking de las empresas más valiosas está dominado por compañías tecnológicas norteamericanas, encabezadas por Nvidia, que supera los 5 billones de dólares en capitalización tras consolidar su posición como líder en fabricación de chips para inteligencia artificial. Le siguen Alphabet, con un valor aproximado de 4.8 billones, Apple con más de 4.2 billones, Microsoft y Amazon también entre los cinco primeros, todos beneficiados por el auge de la IA.
Fortun añadió que el mercado valora no solo el crecimiento actual de ingresos de estas compañías, sino su control estratégico sobre sectores fundamentales como cómputo, chips avanzados, software, nubes y ecosistemas de usuarios, además de su capacidad para financiar grandes inversiones. En el caso de Samsung, la percepción del mercado ha cambiado, viéndola cada vez más como una pieza clave de la infraestructura tecnológica crítica para la inteligencia artificial, más allá de su tradicional rol en electrónica de consumo.



































































































