
Los problemas en el transporte marítimo a través del estrecho de Ormuz, un punto clave para el flujo mundial de petróleo y gas natural licuado, podrían extenderse durante la segunda mitad de 2026, según las expectativas de numerosos inversionistas en Wall Street. Una reciente encuesta realizada por Goldman Sachs a más de 800 clientes institucionales reveló que el 43% de los consultados considera que no se restaurará la normalidad en esta vía hasta después de julio, intensificando la preocupación por una crisis prolongada en el suministro energético.
Este estrecho, responsable de aproximadamente una quinta parte de los envíos globales de crudo y gas natural licuado, permanece prácticamente cerrado desde el inicio del conflicto bélico en la región a finales de febrero. El estancamiento de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán ha llevado a un bloqueo que combina tanto las acciones de Teherán para obstaculizar el tráfico marítimo como las restricciones estadounidenses que impiden la escala o salida de barcos en puertos iraníes.
Los efectos de esta situación ya se reflejan en la creación de una crisis de suministros sin precedentes, con advertencias de los principales operadores de petróleo sobre la prolongación del impacto incluso después de la reapertura del estrecho. La encuesta de Goldman Sachs también indica que gran parte de los inversores prefieren posiciones cortas en petróleo, lo que refleja la expectativa de que la situación no se resuelva a corto plazo. Además, mantienen apuestas en acciones europeas y mercados emergentes como parte de sus estrategias de inversión durante este periodo de incertidumbre.
El crudo Brent, referente internacional, es pronosticado por un tercio de los encuestados para cotizar entre 80 y 90 dólares por barril al cierre de 2026, reflejando la percepción del riesgo y la posible prolongación de los problemas en Ormuz. Dicha evaluación resalta la influencia geopolítica en los mercados energéticos y la necesidad de vigilancia constante sobre los desarrollos en la región para anticipar sus consecuencias globales.



































































































