
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, se pronunció sobre la posibilidad de que el gobierno estadounidense presente acusaciones contra más políticos mexicanos, una situación que anticipó el secretario interino de Justicia de Estados Unidos, Todd Blanche. Durante su conferencia matutina, Sheinbaum aseguró que cualquier acusación debe sustentarse con pruebas y que, en caso de existir, son las autoridades mexicanas las que deben encargarse del proceso judicial conforme a la Constitución y el sistema penal acusatorio.
Sheinbaum reiteró que su administración no protege a personas que hayan infringido la ley, pero enfatizó que, hasta el momento, no se ha recibido evidencia suficiente para justificar detenciones o cargos en México relacionados con las recientes imputaciones contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha, y varios funcionarios y exfuncionarios de ese estado.
Además, la mandataria destacó la cooperación de México con Estados Unidos en materia de combate al crimen organizado, destacando que decenas de presuntos líderes delincuenciales han sido enviados a Estados Unidos para enfrentar cargos. Sin embargo, señaló que la reciprocidad no ha sido completa: México ha solicitado la extradición de personas vinculadas con casos emblemáticos como el robo de combustible y la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, pero no ha recibido respuesta.
Este intercambio ocurre en un contexto de tensiones bilaterales entre ambos países, especialmente en temas de seguridad y justicia. Mientras el gobierno estadounidense critica la actuación mexicana contra grupos criminales, Sheinbaum sostiene que México está comprometido con la cooperación sin que ello implique subordinación a intereses externos.



































































































