
Wall Street reaccionó de forma positiva al lanzamiento del nuevo agente de inteligencia artificial de Meta, Muse, al considerar que la herramienta podría abrir una nueva fuente de ingresos para la compañía. Muse, presentado el 8 de septiembre, es un asistente que puede enviar correos, gestionar reservas de viajes y completar transacciones en nombre del usuario. La versión básica es gratuita; las suscripciones para uso intensivo tienen precios de 20 y 100 dólares mensuales.
Desde el debut de Muse, las acciones de Meta Platforms subieron más de 20%, sumando más de 200,000 millones de dólares en capitalización y alcanzando su nivel más alto en más de siete meses. En la jornada siguiente al lanzamiento las acciones avanzaron más de 11% y continuaban al alza en sesiones posteriores. Muse fue descargada 2.8 millones de veces en sus primeros 12 días en Estados Unidos y Canadá, según datos de Apptopia, y mostró métricas iniciales superiores a las de ChatGPT en el mismo periodo de lanzamiento.
Analistas de J.P. Morgan destacaron el potencial de Muse para convertirse en la aplicación de IA de consumo más utilizada desde ChatGPT, citando el ajuste producto-mercado, la distribución de Meta y la modalidad gratuita como factores clave. Jefferies planteó un escenario en el que Muse alcance 1,000 millones de usuarios para fines de 2027 y que al menos 3% se conviertan en suscriptores de pago, lo que podría generar 10,800 millones de dólares en ingresos anualizados; la firma también elevó su precio objetivo para las acciones de Meta.
El entusiasmo por Muse impulsó además a fabricantes de chips, beneficiando a empresas como AMD e Intel, en un contexto en que Wall Street interpretó la adopción temprana de agentes de IA como una oportunidad para monetizar la inteligencia artificial más allá del mercado empresarial. Meta lanzó Muse para iOS y Android, aunque por ahora la disponibilidad está limitada a Estados Unidos y Canadá.



































































































