
Carlos Slim respaldó el plan del Gobierno de México para regular el uso de teléfonos celulares en escuelas primarias. El empresario ofreció su apoyo público a la iniciativa que busca limitar o normar la presencia y el uso de dispositivos móviles dentro de centros educativos de educación básica.
La postura de Slim se centra en la conveniencia de implementar reglas claras que atiendan el uso de celulares entre niños y niñas en edad primaria, argumento que coincide con la intención oficial de concentrar el entorno escolar en actividades pedagógicas y reducir distracciones. La medida propuesta por la administración federal plantea establecer criterios sobre cuándo y cómo se permiten los dispositivos dentro de los planteles.
El respaldo del empresario añade peso público al debate sobre la regulación tecnológica en aulas y se suma a otras voces que han pedido ordenar el uso de móviles en escuelas. La discusión incluye aspectos de convivencia escolar, protección de menores y el equilibrio entre acceso a la tecnología y ambientes de aprendizaje adecuados.
Con el aval de un actor privado como Carlos Slim, el plan del Gobierno podría ganar impulso en su impulso político y social. Los siguientes pasos del proceso legislativo o administrativo dependerán de cómo se concreten las reglas, los criterios de aplicación y los acuerdos entre autoridades educativas y comunidades escolares.



































































































