
El Segundo Informe de Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum reconoce que los contratos petroleros adjudicados durante la administración del expresidente Enrique Peña Nieto han contribuido a sostener la producción de hidrocarburos en México. El documento afirma que esos Contratos para la Exploración y Extracción de Hidrocarburos “contribuyeron al sostenimiento de la producción”.
Hasta junio de 2026 México produjo en promedio 1.77 millones de barriles diarios de petróleo crudo y condensados, cifra cercana a la meta sexenal de 1.8 millones. Del total, 94.3% (equivalente a 1.66 millones de barriles diarios) proviene de la estatal Petróleos Mexicanos (Pemex), mientras que el 5.7% restante (unos 102,000 barriles diarios) corresponde a contratos adjudicados a empresas privadas en rondas anteriores.
El informe detalla actividad y recursos aportados por ambos sectores. Según el texto, las compañías privadas perforaron cuatro pozos de desarrollo, uno exploratorio, terminaron ocho pozos y optimizaron sistemas artificiales de producción, con una inversión de capital de US$1,846 millones. Pemex, en paralelo, perforó 70 pozos de desarrollo y 12 exploratorios, con una inversión de US$11,704 millones, lo que también, según el informe, ayudó a mantener la capacidad operativa y la estabilidad de la producción.
El informe recuerda que la reforma energética de 2013, impulsada por el gobierno de Peña Nieto, puso fin al monopolio de 75 años de Pemex y permitió la adjudicación de más de 100 contratos a empresas privadas. El texto menciona compañías que mantienen extracción o proyectos en curso, como la italiana Eni —que reportó un pico de producción de 90,000 barriles diarios en 2025— y bloques que podrían iniciar producción en este sexenio a cargo de Woodside, Harbour Energy y Repsol. También se señala que empresas como BP, Chevron y Shell han abandonado actividades en México por falta de éxito comercial.
Además, el informe indica que Pemex ha adjudicado 10 contratos mixtos con un potencial cercano a 39,500 barriles diarios y 102 millones de pies cúbicos diarios de gas a diciembre de 2026, con una participación del 40%. El documento contextualiza estas cifras en el marco de las decisiones de política energética del gobierno actual, que revirtió parcialmente la apertura de 2013 pero mantuvo mecanismos de inversión mixta y la vigencia de contratos ya adjudicados.
El Informe también recuerda críticas previas del expresidente Andrés Manuel López Obrador hacia los contratos privados por supuesta falta de actividad e inversión; el texto evita afirmar cambios futuros en la vigencia de los acuerdos y limita su alcance a los datos operativos y de inversión consignados.


































































































