
Por la mañana del 22 de septiembre el precio del petróleo retrocedió, perforando nuevamente la barrera de los 100 dólares y alentando el sentimiento positivo en los mercados. Brent cotizó en 99.36 dólares tras una baja de 1.01%, mientras que el crudo WTI se ubicó en 90.79 dólares con una caída de 1.71%. Analistas atribuyen la caída a señales de menor riesgo de interrupciones en el Estrecho de Ormuz: Arabia Saudita prueba la reapertura de un oleoducto que permitiría retomar envíos por el Mar Rojo y autoridades iraníes mostraron disposición al diálogo.
El descenso en los precios del crudo ayudó a contener las preocupaciones sobre inflación y se trasladó a los principales índices. En México el S&P/BMV IPC avanzó 0.26% hasta ubicarse alrededor de 63,700.97 puntos. En Estados Unidos el S&P 500 mostró un leve alza de 0.1%, el Nasdaq Composite subió 0.47% y el Dow Jones retrocedió 0.38%.
Analistas de Grupo Financiero Banorte indicaron que la baja petrolera extendió el sentimiento positivo por menores temores inflacionarios. Por su parte, especialistas de Grupo Financiero BX+ destacaron que el optimismo también responde a expectativas de acercamientos diplomáticos en el marco de la Asamblea General de la ONU y a posibles avances en la agenda comercial global, factores que podrían reducir la incertidumbre en el corto plazo.
El movimiento del mercado refleja la sensibilidad de los índices a noticias geopolíticas y energéticas: una reducción en el riesgo de oferta de crudo tiende a aliviar presiones sobre rendimientos y costos, lo que favorece activos de riesgo. Los inversionistas seguirán atentos a la evolución de las negociaciones en el Medio Oriente y a cualquier confirmación sobre la reapertura de rutas de suministro que pueda sostener la tendencia de precios del petróleo.



































































































