
Latinoamérica y el Caribe alcanzaron un hito en la adopción de movilidad eléctrica al superar 1,016,034 unidades de vehículos livianos electrificados (vehículos 100% eléctricos BEV y híbridos enchufables PHEV) a junio de 2026, informó la Organización Latinoamericana y Caribeña de la Energía (Olacde). Sólo en el primer semestre se incorporaron 285,785 unidades, frente a 17,541 vehículos contabilizados en 2020.
El informe señala que el 10% de los vehículos livianos vendidos en la región en lo que va de 2026 corresponden a tecnologías BEV o PHEV. Brasil lidera el mercado con más de 580,000 automóviles eléctricos en circulación y ventas semestrales de 91,483 unidades. Entre los crecimientos interanuales más pronunciados destacan Argentina (+873%), Ecuador (+261%), Colombia (+236%), Brasil (+193%) y Uruguay (+151%). En penetración por población, Uruguay y Costa Rica encabezan la región.
En transporte público, la flota eléctrica regional llegó a 10,685 autobuses, tras sumar 967 unidades en tres trimestres. Chile concentra la mayor parte con 5,059 buses eléctricos, seguido por Brasil (2,317), Colombia (1,658) y México (1,095). En infraestructura, Brasil cuenta con 25,429 estaciones públicas de recarga y México expandió su red de 2,046 a 4,802 puntos en un trimestre.
Olacde estima beneficios económicos vinculados a la electrificación: ahorros anuales por unidad de 26,210 dólares para cada bus eléctrico y 2,240 dólares por cada automóvil 100% eléctrico; extrapolado a la flota actual, el ahorro energético alcanza 1,519 millones de dólares al año, cerca de 4 millones diarios. La organización advirtió que consolidar el ecosistema requerirá ampliar con rapidez la infraestructura de recarga, planificar las redes de distribución eléctrica y crear condiciones financieras competitivas. Esos temas serán el eje de la I Cumbre Regional de Movilidad Sostenible que Olacde organiza en Quito el 26 de noviembre de 2026.



































































































