
Volkswagen anunció la eliminación indefinida de uno de los tres turnos en la línea de producción donde fabrica los modelos Jetta y Tiguan en su planta de Puebla. La empresa atribuyó el ajuste a “las condiciones actuales de sus mercados clave” en Norteamérica y calificó la medida como “difícil pero necesaria”.
La compañía confirmó que Jetta y Tiguan continuarán produciéndose en Puebla, pero operando con menor capacidad. En el primer semestre la planta manufacturó 223,559 unidades y, según datos del Inegi, 50.75% de esa producción se exportó a Estados Unidos. Volkswagen trasladó la decisión a la necesidad de adaptar el tamaño de la operación ante cambios en la demanda y en las reglas comerciales que rigen el comercio con EU, entre ellas aranceles de 15% para autos que cumplen T-MEC y de 25% para los que no.
El ajuste tendrá impacto en la plantilla: de forma extraoficial se informó que la eliminación del turno afectaría a 786 trabajadores; 611 con menor antigüedad saldrían de la planta y 175 lo harían mediante un esquema de retiro voluntario. Volkswagen indicó que el recorte se implementará “apegados a lo que establece la ley” y que priorizará salidas voluntarias y jubilaciones. La medida en Puebla se da en el contexto de un recorte global de la corporación, que anunció la reducción de otros 50,000 puestos en distintas operaciones.
El movimiento en Puebla no es aislado: otras armadoras han ajustado o reubicado producción en Norteamérica por cambios en demanda y costos. La planta de Volkswagen en Puebla también fabrica el Taos y prevé reincorporar el Golf en 2027; la empresa no precisó si la eliminación de uno de los turnos afectará ese plan.


































































































