
La activista Alma Rosa Rojo Medina, integrante del colectivo Voces Unidas por la Vida, su hija y tres menores fueron atacadas a tiros el sábado al mediodía en la colonia Esthela Ortiz de Domínguez, al sur de Culiacán, Sinaloa. La agresión, realizada por un grupo de hombres armados mientras viajaban en un auto Toyota blanco, es investigada como tentativa de feminicidio.
La Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa informó que Alma Rosa y su hija resultaron aparentemente heridas por esquirlas y fueron trasladadas a un hospital donde se reportan estables; las tres niñas que las acompañaban quedaron bajo resguardo de autoridades de protección a la infancia. La Fiscalía General del Estado, a través de la Fiscalía Especializada en Atención a Mujeres Víctimas del Delito por Razones de Género, abrió una carpeta de investigación por feminicidio en grado de tentativa.
Rojo fundó Voces Unidas por la Vida en Culiacán en 2012 y desde 2008 busca a su hermano Miguel Ángel, desaparecido ese año. Tras el ataque, el colectivo Sabuesos Guerreras A.C. condenó el hecho, exigió una investigación transparente para localizar a los responsables materiales e intelectuales y pidió medidas de protección inmediatas para las familias buscadoras, que denunciaron estar en riesgo por las tareas que realizan sin apoyo institucional suficiente.
El atentado ocurre un día antes de la conmemoración estatal del Día Internacional de las Víctimas de Desaparición, cuando colectivos planeaban exigir búsqueda y protección. Autoridades estatales señalaron que se activó el Código Plata en el hospital donde fueron atendidas las víctimas. En el contexto político local, también se menciona que la senadora con licencia Imelda Castro cuenta con resguardo de la Guardia Nacional durante sus recorridos por el estado, y la gobernadora interina Graciela Domínguez Nava informó que la próxima semana presentarán un Plan Integral de Seguridad y Gobernabilidad para Sinaloa.


































































































