
La Asociación Nacional de Pequeños Comerciantes (Anpec), que agrupa a más de 220,000 negocios, advirtió que el aumento del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) aplicado a los cigarros desde enero ha favorecido la expansión del mercado ilegal en México.
El organismo señaló que actualmente uno de cada cuatro cigarros que se comercializa en el país es de procedencia ilícita. La Anpec explicó que una cajetilla ‘pirata’ puede costar desde 15 pesos, mientras que una cajetilla legal supera los 100 pesos, una brecha que atribuye a la acumulación de IEPS por cigarro y por cajetilla, además del Impuesto al Valor Agregado (IVA). “Cuando la diferencia de precio entre lo legal y lo ilegal se vuelve tan grande, el mercado negro encuentra las condiciones ideales para crecer”, dijo Cuauhtémoc Rivera, presidente de la Anpec.
La organización destacó que Nuevo León se convirtió en uno de los principales puntos de venta de cigarros ilegales. El gobierno estatal reportó el decomiso y destrucción de más de 20 millones de cigarros introducidos ilegalmente; la Subsecretaría de Administración Tributaria del estado aseguró más de 232,000 cigarros en cinco semanas, y en una sola semana las autoridades decomisaron alrededor de 123,000 cigarros en bodegas y puntos de venta del área metropolitana de Monterrey. También se citan decomisos federales: cerca de 20 toneladas de tabaco ilegal aseguradas en el AICM en enero (equivalentes a aproximadamente 954,380 cajetillas y con un valor comercial superior a 70.7 millones de pesos) y, en agosto, alrededor de 62.5 millones de cigarros apócrifos detectados en operaciones en la Aduana de Lázaro Cárdenas.
Además del impacto fiscal, la Anpec alertó sobre riesgos para pequeños comercios: presiones, amenazas y extorsiones que obligan a vender producto ilícito. Como ejemplo, en un operativo del 18 de agosto en Uruapan, Michoacán, se detuvo a dos personas y se aseguraron 14,400 cigarros y una libreta con nombres y direcciones de comerciantes supuestamente extorsionados. Ante ello, la Anpec y autoridades de Nuevo León lanzaron la campaña “No Vale la Pena” para que los minoristas identifiquen cajetillas ilegales, rechacen mercancía de origen dudoso y denuncien coacciones. El organismo también impulsa materiales informativos (volantes y carteles) dirigidos a pequeños comercios en Monterrey y municipios aledaños.


































































































