
La Federación Iraní de Fútbol anunció que presentará una queja formal ante la FIFA debido a las limitaciones impuestas en los desplazamientos de su selección durante el Mundial 2026 en Estados Unidos. Irán solicitó permiso para viajar a Los Ángeles dos días antes de su partido contra Bélgica, programado para el domingo, petición que fue denegada.
Previo al torneo, el equipo estableció su centro de operaciones en Tijuana, México, tras ser trasladado desde Arizona. Se ha manifestado la inconformidad por tener que llegar a las sedes de los partidos solo 24 horas antes y regresar inmediatamente después, lo que consideran afecta su preparación física y mental.
En uno de sus viajes, el combinado iraní realizó un vuelo chárter entre Tijuana y Los Ángeles para disputar el encuentro contra Nueva Zelanda, que terminó en empate 2-2. Aunque el trayecto entre ambos aeropuertos es corto, el proceso entre controles migratorios y seguridad se extendió a cinco horas. El equipo tuvo que regresar a México poco después del juego, lo que genera un impacto en la logística y el rendimiento.
El secretario general de la federación, Hedayat Mombeini, declaró que son el único equipo en la competencia obligado a cumplir con estas restricciones tan estrictas, producto de normativas derivadas del conflicto bélico vigente con Estados Unidos, vigente aún a pesar de acuerdos provisionales para terminar las hostilidades. La FIFA establece en su reglamento que los equipos deben viajar solo un día antes del partido, con excepciones puntuales para hacerlo dos días antes, algo que el equipo iraní considera injusto y discriminatorio. El último partido de Irán en fase de grupos será contra Egipto en Seattle el 26 de junio.



































































































